Utiel-Requena, la meseta de la Bobal
Entre 650 y 905 metros de altitud, en el interior de la provincia de Valencia, la meseta de Utiel-Requena es la tierra de la Bobal: una variedad autóctona, de viña vieja y de secano, que da vinos de color intenso, frescos y con carácter.
El territorio: una meseta entre 650 y 905 metros
Utiel-Requena es una meseta de unos 1.800 km² situada en el interior de la provincia de Valencia, a unos 70 km del mar, entre los 650 y los 905 metros de altitud y atravesada por los ríos Cabriel y Magro. Nueve municipios integran la denominación de origen: Camporrobles, Caudete de las Fuentes, Fuenterrobles, Requena, Siete Aguas, Sinarcas, Utiel, Venta del Moro y Villargordo del Cabriel.
El clima es mediterráneo con una fuerte influencia continental: inviernos fríos con riesgo de heladas, veranos secos y calurosos, y mucha amplitud térmica entre el día y la noche. La temperatura media es de 13,9 °C en Requena y de 12,2 °C en Utiel, con extremos que van de varios grados bajo cero en invierno hasta los 40 °C en verano. Llueve poco: unos 400 litros al año de media (407 en Requena y 396 en Utiel), sobre todo en otoño y primavera —octubre es de media el mes más lluvioso, con unos 50 mm, y julio el más seco, con unos 10— y hay unas 2.700 horas de sol anuales. Según la DOP, los mínimos llegan a los 150 litros en los años más secos, y la altitud media es de 720 metros. También hay granizo y sequía.
El suelo: caliza, cantos y arcilla
Los suelos son mayoritariamente francos y alcalinos, con muchas gravas y cantos, mucha caliza (total y activa) y niveles bajos de materia orgánica, fósforo y magnesio. En la vega del río Magro predominan los suelos aluviales y, al otro lado de la sierra de la Torrubia, los arcillosos.
El geólogo Antonio Yeves Ochando explica el origen de este suelo: los cultivos de la comarca —el viñedo, casi en su totalidad— se desarrollan sobre una formación detrítica de margas rojas con bancos de areniscas y conglomerados, formada por la erosión de las sierras cercanas (Cretácico y Jurásico, sobre todo), con aportes de arcillas del Triásico, arenas y cantos rodados, y con niveles frecuentes de «caliches» (costras calcáreas). Según la DOP, estas características del suelo influyen mucho en las cualidades aromáticas de los vinos: en los blancos, el carácter calizo aporta aromas florales y de fruta blanca y una frescura que viene de la acidez natural. Y como llueve poco durante la maduración, el riesgo de enfermedades criptogámicas es muy bajo, de modo que la viña no suele necesitar tratamientos —un argumento de peso para el vino natural.
La Bobal, la variedad de la casa
La Bobal es la variedad autóctona y emblemática de Utiel-Requena: representa el 63,5 % de la superficie plantada, y el 42,5 % de esa Bobal son viñedos de más de 40 años (datos de la DOP Utiel-Requena, 2023). Se cultiva sobre todo en cepas en vaso y en secano. Sus tintos suelen tener un color rojo intenso y aromas a fruta negra y roja, con cuerpo y acidez; según la DOP, en la Bobal se han detectado contenidos altos de resveratrol, atribuidos al estrés climático de la zona, aunque esos estudios aún están en desarrollo. Conoce la Bobal.
Junto a la Bobal hay una blanca autóctona muy escasa, la Tardana (Planta Nova), y también Macabeo y Merseguera. Proyectos como Valora Bobal (desde 2018, con el CSIC y el IVIA) trabajan para preservar la diversidad de la Bobal y seleccionar clones adaptados al clima actual.
Las variedades de la meseta en nuestros vinos
La gama de Tren de Vida Wines es una buena manera de probar la diversidad varietal de la zona. Con Tardana están El Príncipe Feliz y La Princesa Feliz (100 %), Alfa (95 %) y Tren (80 %, con Bobal). La Bobal está en Tren y en Vida (10 %). La Monastrell de Requena, a 900 metros, es la base del rosado Alegría. El Macabeo de Siete Aguas, uno de los nueve municipios de la denominación, da Ulu y, con Moscatel, Un Mar de Dudas. Y hay Royal, una variedad residual de la zona con la identidad genética aún por confirmar, en pequeña proporción en Alfa, Ultramarino y Movida.
Otros proyectos jóvenes de la zona, como Ramones y El Regreso, trabajan las mismas variedades —Bobal y Tardana en un caso, Tardana y Royal en el otro—, pero todavía no están en nuestra selección.
Una meseta de cooperativas y viticultores
La denominación agrupa 31.565 hectáreas de viñedo en producción, 4.390 viticultores y 116 bodegas, y es la quinta de España en superficie inscrita. La tradición vinícola es muy antigua —hay restos de ánforas en el yacimiento ibérico de Kelin (Los Villares)—, pero la estructura actual nació del minifundio y de las cooperativas: según el sociólogo rural Francisco Torres, en 1965 había 36 bodegas cooperativas, más de 6.000 viticultores asociados y el 95 % del viñedo, y la producción era sobre todo a granel.
Ese modelo se ha ido transformando: más embotellado, más bodegas privadas y, últimamente, más viticultores que quieren hacer vino con personalidad propia. También cambia el número de personas: entre las campañas 2018/19 y 2022/23 la superficie inscrita bajó un 3,8 % y el número de viticultores, un 11,8 %.
La meseta ecológica
En este contexto, el viñedo ecológico no para de crecer: entre 2015 y 2024 la superficie ecológica de Utiel-Requena aumentó en torno a un 116 %, mientras el total inscrito bajaba. La denominación concentra el 79 % del viñedo ecológico certificado de la Comunitat Valenciana y el 91 % del de la provincia de Valencia, y 52 de los 123 elaboradores valencianos de vino ecológico (2023) están aquí.
El cambio climático ya se nota —adelanta las fases del cultivo y acentúa el estrés hídrico y térmico—. Según el trabajo de Celia Ripollés (Universitat Politècnica de València, 2025/26), la agricultura ecológica ayuda: mejora la estructura del suelo y potencia la biodiversidad, dos elementos clave para que la viña aguante en un clima más seco y cálido.
Utiel-Requena y el vino natural
A nuestro juicio, Utiel-Requena es una de las zonas valencianas con más potencial para el vino natural y a la vez de las menos celebradas: hay altitud, secano, pocas enfermedades en la viña y mucha viña vieja, justo lo que pide un vino hecho con poca intervención.
En Terroir Radical trabajamos con Tren de Vida Wines: Sete Castro, cocinero de formación, elabora en Venta del Moro con uva de viticultores ecológicos certificados de la meseta (Las Monjas, Los Marcos, Siete Aguas) y de Chiva, sin aditivos ni sulfitos añadidos.
Más voces por llegar
Utiel-Requena tiene muchos viticultores que trabajan con criterio. Queremos sumar más a Terroir Radical, pero solo a los que cumplan nuestros criterios —vendimia manual, fermentación espontánea y el mínimo de sulfitos— y quieran contar su proyecto. Si eres viticultor de la zona y te reconoces en esto, escríbenos.
Fuentes
Pliego de condiciones de la DOP Utiel-Requena (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, 2023); datos de la DOP Utiel-Requena (2023) y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (2023), recogidos en el trabajo de fin de máster de Celia Ripollés Vergara, Impactos del cambio climático en la vitivinicultura de la D.O. Utiel-Requena y valoración de la producción ecológica como estrategia adaptativa (Universitat Politècnica de València, 2025/26); Francisco Torres Pérez, Ruralidad «glocalizada». La comarca vitivinícola de Utiel-Requena (Valencia) (Universitat de València, 2013); y Antonio Yeves Ochando, Aspectos geológicos de la comarca Requena-Utiel y zonas cercanas del sector levantino de la rama castellana de la Cordillera Ibérica (Centro de Estudios Requenenses, 2000).
Una meseta continental con mucha diferencia entre el día y la noche: frescura y acidez natural.
La variedad autóctona domina el viñedo, y el 42,5 % es viña de más de 40 años.
Utiel-Requena concentra la mayor parte del viñedo ecológico certificado de la Comunitat Valenciana.
Productores de Utiel-Requena en Terroir Radical
Los elaboradores con los que trabajamos que tienen su proyecto en este territorio: