Terroir Radical
Vinos con vínculos
Comunidad Valenciana

Comunidad Valenciana,
nuestro punto de partida

Terroir Radical nació en Ontinyent, en el centro de la Vall d'Albaida. De aquí salen los primeros vinos de nuestra selección y la manera de mirar el resto del territorio: de la meseta de Utiel-Requena al altiplano de las Terres dels Alforins.

Las zonas

Tres puertas de entrada al vino valenciano. Entra en cada una para ver su suelo, sus variedades y los productores de Terroir Radical que trabajan allí.

Utiel-Requena

Entre 650 y 905 metros de altitud, en el interior de la provincia de Valencia, la meseta de Utiel-Requena es la tierra de la Bobal: una variedad autóctona, de viña vieja y de secano, que da vinos de color intenso, frescos y con carácter.

Terres dels Alforins

A 700 metros sobre el nivel del mar, entre la Vall d'Albaida y las Terres dels Alforins, este altiplano del sur valenciano concentra la mayor densidad de elaboradores de vino natural y de mínima intervención de toda la Comunitat Valenciana.

Km 0 y proximidad

Las viñas o la bodega a menos de 30 km de Ontinyent — en la Vall d'Albaida, las Terres dels Alforins, la Costera y el Comtat — forman nuestro km 0: vino de cercanía, catado y elegido de primera mano.

Con quién trabajamos

Los elaboradores valencianos con quienes trabajamos:

Comunidad Valenciana · 10 productores

La Comunitat Valenciana: el origen

La Comunitat Valenciana es uno de los territorios vitivinícolas más antiguos del Mediterráneo occidental. La viña llegó de la mano de los fenicios y arraigó en un paisaje que combina la influencia marina de la costa con los valles interiores y las sierras que marcan el paso hacia el interior peninsular. La comarca de las Terres dels Alforins, la Vall del Clariano y el macizo del Benicadell concentran hoy buena parte de los proyectos de viticultura natural y biodinámica que más interesan a Terroir Radical.

Lo que distingue este territorio es, sobre todo, su patrimonio varietal. Bajo siglos de agricultura convencional y de sustitución masiva por variedades internacionales, el paisaje escondía un archivo genético casi desaparecido: la Forcallada, la Tardana, el Verdil, la Viognier, el Mataró, entre otras. El escritor y naturalista Antoni Josep Cavanilles ya dejaba constancia de ello en 1797 en sus Observaciones, documentando variedades autóctonas valencianas hoy en proceso de recuperación.

Las variedades autóctonas no son romanticismo. Son tecnología vitícola adaptada a cientos de años de clima, suelo y mano de obra local. Su recuperación es, hoy, una respuesta científicamente fundamentada al cambio climático.

La viña en vaso de secano, que cubre la mayor parte de los viñedos antiguos de la zona, es el sistema de cultivo que mejor se ha adaptado históricamente a la sequía mediterránea. Cepas con 20, 40 o hasta 80 años de vida desarrollan sistemas radiculares profundos que les permiten acceder a reservas de agua en estratos inferiores del suelo, algo que las variedades jóvenes en espaldera de riego no pueden hacer. Esta adaptación, construida a lo largo de generaciones, es exactamente lo que la viticultura del futuro necesita.

Cambio climático

Cada vendimia es hoy más corta, más temprana, más dura

La Comunitat Valenciana forma parte de las zonas mediterráneas identificadas como puntos críticos del cambio climático. Los datos de las últimas décadas muestran una tendencia clara: las temperaturas suben, las precipitaciones de verano disminuyen, y el ciclo vegetativo de la viña se acorta y se adelanta. Las proyecciones para la zona mediterránea española indican que la superficie de viñedo en Valencia ha perdido un 39% entre 1986 y 2015 — en parte como respuesta a unas condiciones cada vez más adversas (Compés & Cervera, 2018).

Para el ámbito mediterráneo en general, los estudios recientes del IRTA (De Herralde et al., 2022) sobre la DO Penedès — comparable en clima a las zonas valencianas — muestran que el ciclo de crecimiento de la viña podría acortarse hasta un mes ya en la década de los 2030, y que las fechas de vendimia podrían adelantarse entre 29 y 40 días respecto al período de referencia. Unas noches tropicales durante la maduración cada vez más frecuentes afectan directamente la acidez y los aromas de la uva: cuando la temperatura mínima nocturna es alta, el ácido málico se degrada y los taninos no maduran de manera homogénea.

−39% Superficie de viñedo en Valencia
1986–2015
~1 mes Adelanto posible de la vendimia
en la década de los 2030
90% Regiones productoras tradicionales
en riesgo a finales de siglo

Un estudio reciente (van Leeuwen et al., 2024, recogido por Ribalta Pizarro, 2025) estima que un 90% de las regiones productoras tradicionales de España, Italia, Grecia y California se encuentran en riesgo de desaparecer a finales de siglo debido a la sequía y al incremento en la frecuencia de olas de calor. La respuesta no es el riego masivo ni la tecnología enológica correctora. La respuesta es el conocimiento del terroir, las variedades adaptadas, y una viticultura que trabaja con el territorio en lugar de contra él.

El viñedo valenciano, en cifras

Menos viña, vendimias más tempranas

Desde 1980, el viñedo valenciano se ha reducido de forma drástica por efecto de los planes europeos de arranque de cepas, la reestructuración del sector y la falta de rentabilidad en buena parte de las comarcas de interior. En los años ochenta, la Comunitat Valenciana superaba ampliamente las 90.000 hectáreas de viñedo; en 2015 ya se había estabilizado en 60.031 ha, y los últimos informes del Registro Vitícola de la Generalitat la sitúan en 55.019 ha — una pérdida del 8,3% en apenas una década. La provincia de Valencia concentra el 81%, sobre todo en la comarca de Utiel-Requena.

La caída de superficie va acompañada de una caída de producción todavía más acentuada por la sucesión de sequías y olas de calor. La vendimia valenciana supone hoy entre el 4% y el 5% del vino de España: de los cerca de 2.500.000 hl anuales de los años ochenta —enfocados mayoritariamente a granel y alta graduación— se ha pasado a 1.327.000 hl en 2023/24 y 1.288.000 hl en 2024/25, ambos ejercicios marcados por el déficit hídrico del secano. Para 2026 se prevé una recuperación de hasta el 25% en zonas clave como la DOP Valencia, que devolvería el volumen al entorno de 1.500.000 hl.

90.000 → 55.019 ha Superficie de viñedo en la C. Valenciana
años 80 → 2025
−8,3% Viñedo perdido
en la última década
19.130 ha Viñedo para vino ecológico certificado
en la C. Valenciana (2026)

La campaña de 2026 ha sido la vendimia más temprana de la historia de la DO Valencia: la recolección empezó a primeros de agosto en Clariano y los Alforins, hasta 15 días antes de la media histórica, con un estado sanitario de la uva óptimo y una calidad calificada de excelente pese al estrés térmico de las cepas.

En este escenario, el crecimiento del viñedo ecológico —que en la Comunitat Valenciana ya supera las 19.130 hectáreas certificadas en 2026— y la recuperación de variedades autóctonas no son gestos simbólicos: son las dos palancas que permiten seguir haciendo vino con identidad en un clima que cada año deja menos margen. Es exactamente el terreno en el que trabajan los productores que seleccionamos.

El Mediterráneo: una manera de entender la viña

Cuando hablamos del Mediterráneo como territorio vitivinícola, no hablamos de una denominación de origen ni de una zona administrativa. Hablamos de un clima, de una cultura y de una relación ancestral entre la viña y el ser humano. El arco mediterráneo extiende su influencia desde el sur de la Península Ibérica hasta las costas de Grecia, Croacia, el Líbano o el norte de África, pasando por las regiones vitivinícolas del Midi francés, Italia meridional y Cerdeña.

Lo que une estos lugares tan distintos no es solo el clima — veranos cálidos y secos, inviernos suaves, brisas que regulan la temperatura — sino una filosofía de cultivo nacida de la necesidad. En tierras donde el agua siempre ha sido escasa, la viña ha aprendido a sobrevivir. Las cepas viejas, las variedades locales, la poda en vaso, la cubierta vegetal del suelo: todas estas prácticas que hoy asociamos al vino natural son, en realidad, la codificación agrícola de siglos de adaptación al territorio.

El Mediterráneo es la primera zona vitivinícola del mundo que vive de manera visible las consecuencias del cambio climático. Y es, también, la que tiene más herramientas para responder: biodiversidad varietal, sistemas de cultivo ancestrales y una cultura del vino que prioriza la expresión del lugar sobre la corrección técnica.

La biodiversidad varietal del Mediterráneo es, en este contexto, un activo estratégico. Cada variedad autóctona es el resultado de una selección natural y humana adaptada a un microclima, a un suelo, a una manera de trabajar. Perderlas — como ha ocurrido durante el siglo XX con la extensión masiva de las variedades internacionales — no es una pérdida cultural abstracta. Es una pérdida de resiliencia ante un clima cambiante. La recuperación de este patrimonio genético, que llevan a cabo entidades como el IVIA en la Comunitat Valenciana o el Banco de Germoplasma de El Encín a escala estatal, es una de las apuestas científicas y agronómicas más importantes de las próximas décadas.

Terroir Radical trabaja precisamente en esta intersección: productores que cultivan variedades autóctonas, en secano, con mínima intervención, en territorios mediterráneos con identidad propia. No porque sea una moda, sino porque es la manera más honesta y científicamente coherente de hacer vino en el contexto actual.

Fuentes y referencias

  • Cavanilles, A.J. (1797). Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia. Madrid: Imprenta Real.
  • Compés López, R. & Cervera Ferrer, F.J. (2018). La viticultura mediterránea en España frente al cambio climático. En El sector vitivinícola frente al desafío del cambio climático. Cajamar Caja Rural.
  • De Herralde, F., Funes, I., Sánchez, E., Aranda, X., Savé, R. & Comino, D. (2022). Informe sobre les necessitats hídriques i disponibilitat d'aigua per a la transformació del conreu vitivinícola del secà al regadiu en condicions de canvi climàtic. Projecte SECAREGVIN. IRTA / Agència Catalana de l'Aigua.
  • Ribalta Pizarro, C.A. (2025). Manejos agronómicos en un viñedo mediterráneo y su impacto sobre el estrés oxidativo y la calidad de la uva (Vitis vinifera L. cv. Merlot), en un marco de cambio global. Tesis doctoral. Universitat de Barcelona.
  • Muñoz Organero, G. et al. (2016). Variedades de vid autóctonas en riesgo de erosión genética: caracterización y conservación. Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA).
  • Van Leeuwen, C. et al. (2024). Citat a Ribalta Pizarro (2025). Regions en risc per sequera i onades de calor a finals del segle XXI.
  • IVIA — Institut Valencià d'Investigació Agrària: ivia.gva.es
  • Generalitat Valenciana — Conselleria de Agricultura (2023). Informe del sector vitivinícola. Registro Vitícola. Portal Agrari GVA.
  • CAECV — Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana (2026). Estadísticas de superficie certificada: caecv.com
  • DO Valencia / Vinos de Valencia (2026). La vendimia más temprana de la historia de la DO Valencia: vinovalencia.org. Cobertura de prensa: Las Provincias, València Plaza, El Periòdic (2026).

Conoce los productores que hacen vino desde este territorio

Cada botella de Terroir Radical es la traducción de un lugar, un clima, una variedad. Descubre quién hay detrás.

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