



El vino orange (también llamado vino naranja o vino de maceración) es un vino blanco elaborado con maceración cuticular: el mosto fermenta en contacto con las pieles de la uva durante días o semanas, igual que un vino tinto. Esto le da su color ámbar o naranja característico, textura, taninos y una complejidad aromática única. Es un estilo antiguo, recuperado por los productores naturales, perfecto para acompañar platos de cocina mediterránea.
El orange no es una moda: es, de hecho, el estilo más antiguo de elaborar vino blanco, recuperado por productores naturales que volvieron a mirar hacia Georgia y las ánforas de qvevri. En nuestro catálogo hay macabeos y malvasías del Baix Empordà y del Penedès, y garnachas blancas de Terres dels Alforins vinificadas con días o semanas de piel — vinos con cuerpo, taninos suaves y una acidez que los hace perfectos para mesa, no solo para copa.
Una duda habitual: el vino orange no se hace con naranjas, y su color puede ir del dorado intenso al ámbar, no siempre "naranja" literal. Tampoco es un vino con una falta: su turbidez y su intensidad de color son el resultado buscado del contacto prolongado con la piel, no un síntoma de que algo haya salido mal en la bodega.