Terroir Radical
Vinos con vínculos
Quiénes somos

Una aventura nacida
de una obsesión por el vino

Terroir Radical nació de la curiosidad y las ganas de aprender más, y hoy es un sueño cumplido: un espacio para quienes viven el vino con conciencia y curiosidad.

«Catando los vinos naturales y hablando con Cris Vanyó surgieron las ganas de investigar cómo era la uva valenciana antes de la filoxera.»
Un enamorado de la cultura del vino

Me llamo Esteban Figuerola y llevo más de diecisiete años en el mundo del vino, atrapado por toda la tradición, la cultura, la elaboración, la magia y el disfrute que hay detrás de una botella. Fue recorriendo bodegas del mediterráneo, catando con productores y leyendo todo lo que caía en mis manos, cuando entendí que el vino natural no es una moda — es la manera más honesta de expresar un territorio.

Ferias europeas y una taberna en el Cabanyal

La curiosidad por los vinos naturales me fue tomando forma en las ferias de vino natural de Europa — Dinamarca, Londres, Berlín —, donde descubrí productores que trabajaban con honestidad, respeto al suelo y a las variedades autóctonas. Esa curiosidad latente encontró su hilo conductor cuando un amigo en Valencia, propietario de Mevino Taberna en el Cabanyal, me ayudó a poner el hilo en la aguja: catar, preguntar y adentrarme de verdad en la cultura del vino natural.

Cristóbal Vanyó y el giro

Catando los vinos de Cristóbal Vanyó y hablando con él me empezaron a llegar ganas de investigar cómo era la Comunidad Valenciana antes de que llegara la filoxera y acabara con casi toda la uva autóctona de España. De aquellas conversaciones nació la idea de crear lo que hoy es Terroir Radical: un espacio especializado en vinos naturales y de mínima intervención del Mediterráneo, para dar voz a los productores que trabajan el suelo con respeto y a las variedades autóctonas que merecen no desaparecer.

Qué busco en un vino

Tengo un estilo propio: me gustan los vinos con frescor y tensión, tanto blancos y rosados como tintos. Vinos que no se deshacen en la boca sino que tienen longitud y recorrido. Dicho esto, mi gusto personal no es el único criterio. Siempre haré hueco para un vino bien hecho de un productor que admire, aunque no sea exactamente el que yo elegiría primero. La integridad en la bodega me importa más que mis preferencias personales.

Más sobre mí

Nací en Barcelona en 1979 y estudié en ESIC Business School. Desde 2008 he trabajado vinculado al mundo del vino: primero con una pequeña distribuidora que creció hasta convertirse en el proyecto vitícola ANTIGVA Compañía Agroalimentaria Española del Mediterráneo, donde elaborábamos vinos y cavas de mínima intervención. La COVID-19 puso punto final a aquella etapa en 2020.

Para tener una vinculación más directa con la elaboración de los vinos, en 2018 cursé los estudios de viticultura y enología en la EFAS Castilla-La Mancha, en Campo de Criptana. Más adelante, en 2020 y 2022, obtuve las certificaciones WSET Nivel 2 y Nivel 3, simplemente para ampliar mis conocimientos en la cata de vinos.

Cuando no estoy buscando vinos, leo — viticultura, notas de cata, vino en general, y muchos cómics. Los fines de semana intento desconectar y disfrutar del aire libre en familia.

Selección actual

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Filosofía
Tres cosas que no negociamos
01
Territorio

El suelo es el origen

No hay vino honesto sin tierra viva. Buscamos productores que traten el suelo como un ecosistema, no como un soporte para crecer uva.

Tierra · Raíz · Vida
02
Patrimonio

Variedades que no se pierden

El Mediterráneo es el gran reservorio genético de la viña. Viognier, Bonicaire, Forcallada, Giró: variedades casi olvidadas que vale la pena salvar.

Memoria · Identidad · Futuro
03
Elaboración

Mínima intervención

El elaborador como acompañante discreto. Sin correcciones, sin adiciones, sin maquillaje. El vino debe ser transparente como la tierra que lo hace.

Honestidad · Transparencia