
Catorce terrazas a 700 metros de altitud sobre suelo arenoso, con pequeñas piedras procedentes de la degradación de la montaña. Cultivo en secano a alta densidad (3.300–4.000 cepas por hectárea). Fermentación con levaduras autóctonas en un depósito pequeño de inox de 2.000 L con un 20% de racimo entero, a 26 °C durante 21 días de maceración. Crianza de 12 meses en depósito de cemento. Un vino que expresa el equilibrio entre la madurez mediterránea y la frescura de alta altitud.
Rojo cereza de capa baja a media, limpio y con brillantes ribetes violáceos. Nariz intensa y compleja: fruta roja y negra fresca (fresas, moras), matices florales y claros recuerdos a hierbas aromáticas de monte (tomillo, romero), acompañados de un fondo especiado y mineral. Boca fluida, ágil y sedosa. Excelente acidez que aporta gran frescura, taninos finos y sutiles, y un final limpio, frutal y persistente con un toque mediterráneo muy característico. Elaborado sin paso por madera, en hormigón.
Aromas
Maridaje