Murcia: el reino de la Monastrell
Tres denominaciones de origen —Bullas, Jumilla y Yecla— sobre 35.437 hectáreas de viña, dominadas por una variedad que sabe sobrevivir a la aridez mejor que ninguna otra.
Tres denominaciones, tres paisajes
La Región de Murcia reúne excelentes condiciones climáticas, edafológicas y humanas para el cultivo de la vid, con tres denominaciones de origen sobre un total de 35.437 hectáreas. Bullas ocupa los municipios de Lorca y Bullas, con terrenos irregulares y cantos rodados blancos sobre arcilla roja —probablemente la más desconocida, con su altitud y clima continental dando vinos más frescos. Jumilla, al sudeste de la provincia de Albacete, se asienta en un altiplano rodeado de montañas con suelos pobres de textura franco-arenosa, donde están las grandes bodegas famosas de la zona. Yecla comprende solo este municipio, un pequeño altiplano entre 600 y 800 metros sobre suelos calizos muy profundos.
Además de las denominaciones de origen, existen tres indicaciones geográficas protegidas: los Vinos de la Tierra del Campo de Cartagena, de Abanilla y de Murcia.
Una variedad que domina el paisaje
Los vinos de la Región de Murcia poseen características derivadas de la cepa Monastrell, la variedad tinta de racimos pequeños y apretados que se adapta a la perfección a las condiciones medioambientales de estas tierras —la misma variedad estructural del Mediterráneo occidental que ya trabajamos desde las Terres dels Alforins.
Por qué todavía no estamos ahí
Murcia no forma parte todavía del catálogo de Terroir Radical, pero es el territorio de referencia mundial de la Monastrell, y eso siempre nos interesará.
Bullas, Jumilla y Yecla, sobre 35.437 hectáreas de viña.
La variedad que mejor se adapta a la aridez y el suelo pobre de la región.
De 600 a 800 metros en Yecla, rodeados de montañas en Jumilla.
Un territorio en exploración
Todavía no tenemos vinos de Murcia en el catálogo, pero ya trabajamos la Monastrell desde las Terres dels Alforins.
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