La Mancha: la viña más grande del mundo
Un paisaje excepcionalmente llano, dominado por el cultivo agrícola, que acabó convirtiéndose en el motor de la gran demanda de Jerez —a costa, durante décadas, de preferir cantidad a calidad.
Viña desde la época romana
Aunque los orígenes documentados de la viticultura en La Mancha datan de los siglos XII-XIII, tras la repoblación cristiana durante la Reconquista, todo apunta a que el cultivo de la vid ya era habitual desde época romana. El clima es continental semiárido, con una pluviometría de apenas 250 mm anuales, y suelos mayoritariamente ondulados con alto contenido en cal.
El motor silencioso de Jerez
La llegada del ferrocarril permitió la salida de los vinos manchegos a los mercados a través de los puertos, y la entrada de capital exterior que trajo crecimiento demográfico e industrialización durante el último tercio del siglo XIX. A partir de ese momento, La Mancha se convirtió en el motor de la gran demanda que suponía Jerez —motivo por el cual durante muchos años se prefirió la cantidad a la calidad de la uva.
Por qué todavía no estamos ahí
La Mancha no forma parte todavía del catálogo de Terroir Radical, pero en los últimos años algunos viticultores han sabido renacer de las cenizas para demostrar que, dentro de tanta producción industrial, hay una Mancha rica y honesta que merece la pena descubrir. La seguimos de cerca.
Un paisaje llano dominado por grandes extensiones de viña y cereal.
Durante décadas, proveedora a granel de la gran demanda de los vinos de Jerez.
Pequeños viticultores reivindicando la calidad por encima de la cantidad.
Un territorio en exploración
Todavía no tenemos vinos de La Mancha en el catálogo. Mientras tanto, descubre el resto de nuestro mapa.
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