Terroir Radical Vins amb lligams
Territorio

La terra que fa
el vi possible

El vino no empieza en la bodega. Empieza en el suelo, en la memoria genética de las variedades que sobrevivieron siglos de agricultura de subsistencia. Entender el territorio es entender por qué un vino sabe como sabe — y por qué cada vendimia es, hoy, más incierta que la anterior.

La Comunitat Valenciana: el origen

La Comunitat Valenciana es uno de los territorios vitivinícolas más antiguos del Mediterráneo occidental. La viña llegó de la mano de los fenicios y arraigó en un paisaje que combina la influencia marina de la costa con los valles interiores y las sierras que marcan el paso hacia el interior peninsular. La comarca de las Terres dels Alforins, la Vall del Clariano y el macizo del Benicadell concentran hoy buena parte de los proyectos de viticultura natural y biodinámica que más interesan a Terroir Radical.

El que distingeix aquest territori és, sobretot, el seu patrimoni varietal. Sota segles d'agricultura convencional i de substitució massiva per varietats internacionals, el paisatge amagava un arxiu genètic gairebé desaparegut: la Forcallada, la Tardana, el Verdil, la Viognier, el Mataró, entre d'altres. L'escriptor i naturalista Antoni Josep Cavanilles ja en deixava constància el 1797 als seus Observaciones, documentant varietats autòctones valencianes avui en procés de recuperació.

Las variedades autóctonas no son romanticismo. Son tecnología vitícola adaptada a cientos de años de clima, suelo y mano de obra local. Su recuperación es, hoy, una respuesta científicamente fundamentada al cambio climático.

La viña en vaso de secano, que cubre la mayor parte de los viñedos antiguos de la zona, es el sistema de cultivo que mejor se ha adaptado históricamente a la sequía mediterránea. Cepas con 20, 40 o hasta 80 años de vida desarrollan sistemas radiculares profundos que les permiten acceder a reservas de agua en estratos inferiores del suelo, algo que las variedades jóvenes en espaldera de riego no pueden hacer. Esta adaptación, construida a lo largo de generaciones, es exactamente lo que la viticultura del futuro necesita.

Cambio climático

Cada vendimia es hoy más corta, más temprana, más dura

La Comunitat Valenciana forma part de les zones mediterrànies identificades com a punts crítics del canvi climàtic. Les dades de les últimes dècades mostren una tendència clara: les temperatures pugen, les precipitacions d'estiu disminueixen, i el cicle vegetatiu de la vinya s'escurça i s'avança. Les projeccions per a la zona mediterrània espanyola indiquen que la superfície de vinya a València ha perdut un 39% entre 1986 i 2015 — en part com a resposta a condicions cada vegada més adverses (Compés & Cervera, 2018).

Per a l'àmbit mediterrani en general, els estudis recents de l'IRTA (De Herralde et al., 2022) sobre la DO Penedès — comparable en clima a les zones valencianes — mostren que el cicle de creixement de la vinya podria escurçar-se fins a un mes ja a la dècada del 2030, i que les dates de verema podrien avançar-se entre 29 i 40 dies respecte al període de referència. Unes nits tropicals durant la maduració cada vegada més freqüents afecten directament l'acidesa i els aromes del raïm: quan la temperatura mínima nocturna és alta, l'àcid màlic es degrada i els tannins no maduren de manera homogènia.

−39% Superfície de vinya a València
1986–2015
~1 mes Avançament possible de la verema
a la dècada dels 2030
90% Regions productores tradicionals
en risc a finals de segle

Un estudi recent (van Leeuwen et al., 2024, recollit per Ribalta Pizarro, 2025) estima que un 90% de les regions productores tradicionals d'Espanya, Itàlia, Grècia i Califòrnia es troben en risc de desaparèixer a finals de segle degut a la sequera i a l'increment en la freqüència d'onades de calor. La resposta no és el reg massiu ni la tecnologia enològica correctora. La resposta és el coneixement del terroir, les varietats adaptades, i una viticultura que treballa amb el territori en lloc de contra ell.

El Mediterráneo: una manera de entender la viña

Cuando hablamos del Mediterráneo como territorio vitivinícola, no hablamos de una denominación de origen ni de una zona administrativa. Hablamos de un clima, de una cultura y de una relación ancestral entre la viña y el ser humano. El arco mediterráneo extiende su influencia desde el sur de la Península Ibérica hasta las costas de Grecia, Croacia, el Líbano o el norte de África, pasando por las regiones vitivinícolas del Midi francés, Italia meridional y Cerdeña.

Lo que une estos lugares tan distintos no es solo el clima — veranos cálidos y secos, inviernos suaves, brisas que regulan la temperatura — sino una filosofía de cultivo nacida de la necesidad. En tierras donde el agua siempre ha sido escasa, la viña ha aprendido a sobrevivir. Las cepas viejas, las variedades locales, la poda en vaso, la cubierta vegetal del suelo: todas estas prácticas que hoy asociamos al vino natural son, en realidad, la codificación agrícola de siglos de adaptación al territorio.

El Mediterráneo es la primera zona vitivinícola del mundo que vive de manera visible las consecuencias del cambio climático. Y es, también, la que tiene más herramientas para responder: biodiversidad varietal, sistemas de cultivo ancestrales y una cultura del vino que prioriza la expresión del lugar sobre la corrección técnica.

La biodiversidad varietal del Mediterráneo es, en este contexto, un activo estratégico. Cada variedad autóctona es el resultado de una selección natural y humana adaptada a un microclima, a un suelo, a una manera de trabajar. Perderlas — como ha ocurrido durante el siglo XX con la extensión masiva de las variedades internacionales — no es una pérdida cultural abstracta. Es una pérdida de resiliencia ante un clima cambiante. La recuperación de este patrimonio genético, que llevan a cabo entidades como el IVIA en la Comunitat Valenciana o el Banco de Germoplasma de El Encín a escala estatal, es una de las apuestas científicas y agronómicas más importantes de las próximas décadas.

Terroir Radical trabaja precisamente en esta intersección: productores que cultivan variedades autóctonas, en secano, con mínima intervención, en territorios mediterráneos con identidad propia. No porque sea una moda, sino porque es la manera más honesta y científicamente coherente de hacer vino en el contexto actual.

Fuentes y referencias

  • Cavanilles, A.J. (1797). Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia. Madrid: Imprenta Real.
  • Compés López, R. & Cervera Ferrer, F.J. (2018). La viticultura mediterránea en España frente al cambio climático. En El sector vitivinícola frente al desafío del cambio climático. Cajamar Caja Rural.
  • De Herralde, F., Funes, I., Sánchez, E., Aranda, X., Savé, R. & Comino, D. (2022). Informe sobre les necessitats hídriques i disponibilitat d'aigua per a la transformació del conreu vitivinícola del secà al regadiu en condicions de canvi climàtic. Projecte SECAREGVIN. IRTA / Agència Catalana de l'Aigua.
  • Ribalta Pizarro, C.A. (2025). Manejos agronómicos en un viñedo mediterráneo y su impacto sobre el estrés oxidativo y la calidad de la uva (Vitis vinifera L. cv. Merlot), en un marco de cambio global. Tesi doctoral. Universitat de Barcelona.
  • Muñoz Organero, G. et al. (2016). Variedades de vid autóctonas en riesgo de erosión genética: caracterización y conservación. Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA).
  • Van Leeuwen, C. et al. (2024). Citat a Ribalta Pizarro (2025). Regions en risc per sequera i onades de calor a finals del segle XXI.
  • IVIA — Institut Valencià d'Investigació Agrària: ivia.gva.es

Coneix els productors que fan vi des d'aquest territori

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