Uva ecológica, fermentación espontánea y ninguna adición en la bodega. El vino natural no es una moda, es un retorno al origen.
No existe una definición legal del vino natural, pero hay un consenso entre productores y amantes del vino: es aquel que se elabora con uva ecológica o biodinámica, con fermentación espontánea gracias a las levaduras autóctonas de la propia fruta, y con la mínima intervención posible en la bodega.
Esto significa que no se añaden levaduras industriales, enzimas, azúcares, ácidos ni ninguno de los cientos de aditivos que permite la legislación vinícola convencional. El resultado es un vino vivo, único por cada cosecha y cada bodega, a menudo con un poco de sulfitos o sin ninguno.
Sin buena uva no hay buen vino natural. Por eso, todos los productores que seleccionamos trabajan sin herbicidas ni pesticidas de síntesis, respetando la vida del suelo, la biodiversidad de la viña y los ritmos naturales del territorio.
Muchos de nuestros productores practican agricultura biodinámica o están en conversión, y todos comparten una filosofía común: la viña sana hace uva sana, y la uva sana hace vino honesto.
En la bodega, el vino natural se hace prácticamente solo. La fermentación comienza espontáneamente con las levaduras que vienen en la piel de la uva. No se añaden correcciones de acidez, no se estabiliza con calor ni frío, no se filtra de forma agresiva.
El resultado puede ser un poco turbio, puede tener un ligero perlaje, puede evolucionar más rápido que un vino convencional. Pero tiene algo que los demás no tienen: personalidad propia.
Cultivo sin agroquímicos de síntesis. El suelo vivo, la viña sana.
Fermentación espontánea con los microorganismos propios de la uva y la bodega.
Sin azúcar, ácido, enzima ni corrector. El vino habla por sí mismo.
Una selección cuidadosa de productores del Mediterráneo que trabajan con honestidad y respeto al territorio.
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